Evangelio del dia
- 9 feb
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En Genesaret, la gente reconoce a Jesús y lleva a los enfermos para que puedan tocar siquiera el borde de su manto. Allí donde llega, muchos encuentran consuelo y sanación, mostrando la fuerza de la fe y la compasión.

Jesús llega a Genesaret y desata una ola de esperanza entre los enfermos
Genesaret La llegada de Jesús y sus discípulos a la región de Genesaret provocó una inmediata movilización popular, luego de que numerosos habitantes lo reconocieran apenas desembarcó.
Según relata el Evangelio de san Marcos, la noticia de su presencia se propagó rápidamente por toda la comarca, llevando a que familias y vecinos trasladaran a los enfermos en camillas hasta los lugares donde se encontraba.
En cada aldea, pueblo o caserío que visitaba, los enfermos eran colocados en las plazas públicas, mientras la multitud suplicaba la oportunidad de acercarse a él. El gesto más buscado era tocar, aunque fuera solamente, el borde de su manto, convencidos de que bastaría para recibir sanación.
El relato subraya que todos los que lograban tocarlo quedaban curados, reforzando la percepción de Jesús como fuente de consuelo y esperanza para quienes sufrían.
Este episodio muestra una escena marcada por la fe colectiva, la compasión y el profundo impacto que su presencia generaba entre los más necesitados.




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