Evangelio del día
- 12 feb
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Jesús llega a Tiro y una mujer pagana le suplica que libere a su hija. Aunque parece rechazarla al principio, ella responde con fe y humildad. Conmovido por sus palabras, Jesús concede el milagro: el demonio ya había salido de la niña.

El Evangelio del viernes 13 resalta la fuerza de la fe y la humildad ante Jesús
Santo Domingo.– El Evangelio proclamado este viernes 13 de febrero (Mc 7, 24-30) presenta uno de los pasajes más conmovedores del ministerio de Jesús: el encuentro con una mujer extranjera que, movida por la desesperación y la fe, suplica la liberación de su hija.
El relato sitúa a Jesús en la región de Tiro, donde entra en una casa intentando pasar desapercibido. Sin embargo, una mujer pagana, originaria de Fenicia, se entera de su presencia y se arroja a sus pies para pedirle ayuda: su hija estaba poseída por un espíritu impuro.
En un primer momento, Jesús responde con palabras duras que reflejan las tensiones culturales de la época:
"No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos."
Lejos de rendirse, la mujer replica con humildad y valentía:
"También los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños."
Su respuesta, cargada de confianza, conmueve a Jesús, quien finalmente le concede lo que pide:
"Por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija."
Al regresar a su casa, la mujer encuentra a la niña libre y en paz, confirmando el poder de la fe perseverante.
Un mensaje de apertura y esperanza
Este pasaje subraya cómo la misericordia de Jesús trasciende fronteras religiosas y culturales, mostrando que la fe auténtica puede brotar incluso fuera del pueblo elegido. También destaca la importancia de la humildad, la insistencia y la confianza en Dios en medio de la dificultad.
El Evangelio de hoy invita a los creyentes a no perder la esperanza, incluso cuando las respuestas parecen tardar, y a recordar que ninguna súplica sincera queda fuera del alcance de la compasión divina.




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