Evangelio del día
- 2 abr
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Jesús proclama en Nazaret el cumplimiento de una profecía de Isaías, anunciando su misión de llevar esperanza, libertad y sanación a los más necesitados, marcando el inicio de su ministerio público.

Jesús proclama en Nazaret el cumplimiento de la Escritura
Nazaret. – En un momento cargado de significado, Jesús regresó a su pueblo natal y, como era su costumbre, acudió a la sinagoga en día sábado, donde realizó una lectura que marcaría el inicio de su misión pública.
Durante la ceremonia, le fue entregado el rollo del profeta Isaías. Tras desenrollarlo, encontró un pasaje clave en el que se anunciaba la llegada de un enviado de Dios con una misión clara: llevar esperanza y liberación a los más necesitados.
El texto proclamado hablaba de un enviado ungido por el Espíritu del Señor, llamado a anunciar la buena noticia a los pobres, liberar a los cautivos, devolver la vista a los ciegos y dar libertad a los oprimidos, además de proclamar un tiempo de gracia divina.
Luego de la lectura, Jesús devolvió el rollo y tomó asiento, mientras todos los presentes fijaban su atención en él. En ese silencio expectante, pronunció una declaración que sorprendió a los asistentes: afirmó que esa Escritura acababa de cumplirse ante sus propios ojos.
El episodio es considerado uno de los momentos más significativos del inicio de su predicación, al presentarse como el cumplimiento de las promesas mesiánicas anunciadas por los profetas, y al definir el eje central de su mensaje: la salvación, la justicia y la esperanza para todos, especialmente para los más vulnerables.




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