Evangelio del día
- hace 1 hora
- 2 min de lectura
Jesús responde a quienes cuestionan su autoridad con una pregunta sobre el bautismo de Juan. Ante la incapacidad de responder con sinceridad, sus opositores quedan sin argumentos, y Jesús evita revelarles el origen de su autoridad.
Reflexión del Evangelio – Marcos 11, 27-33
En este pasaje, las autoridades religiosas cuestionan a Jesús y le exigen que explique con qué autoridad actúa. Sin embargo, más que buscar la verdad, intentan desacreditarlo y ponerlo en una situación difícil ante el pueblo.
Jesús responde con una pregunta sobre el bautismo de Juan el Bautista. Los sumos sacerdotes, escribas y ancianos no contestan con sinceridad porque están más preocupados por las consecuencias de su respuesta que por reconocer la verdad. Su silencio revela la dureza de su corazón y la falta de disposición para aceptar el mensaje de Dios.
Este Evangelio invita a examinar nuestra propia actitud frente a la fe. A veces conocemos lo que es correcto, pero evitamos asumir compromisos por temor a perder prestigio, comodidad o aceptación social. Jesús nos enseña que la verdad exige honestidad, valentía y coherencia.
La autoridad de Cristo no proviene del poder humano, sino de su unión con el Padre y de su misión de anunciar el Reino de Dios. Quien escucha su palabra con humildad descubre esa autoridad en sus obras, en su amor y en su entrega.
Mensaje para hoy: Antes de cuestionar a Dios, preguntémonos si estamos dispuestos a escuchar su respuesta y a seguir el camino que nos señala. La fe auténtica nace de un corazón sincero que busca la verdad y está dispuesto a vivirla.
Palabra clave: Coherencia.
Oración: Señor Jesús, ayúdame a reconocer tu autoridad en mi vida, a buscar siempre la verdad con sinceridad y a actuar con coherencia entre lo que creo y lo que hago. Amén.

Comentarios