Evangelio del día
- lavegaenaccion
- hace 5 días
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Jesús inicia su ministerio en Galilea tras el arresto de Juan Bautista, predicando que el Reino de los Cielos está cerca, enseñando en sinagogas, sanando enfermos y atrayendo multitudes de Galilea, Judea, Decápolis y más.

Comentario del Evangelio – Mt 4,12-17.23-25
El Evangelio de hoy nos presenta el inicio del ministerio público de Jesús, marcado por la luz que llega a un mundo en tinieblas. Tras el arresto de Juan Bautista, Jesús se retira a Galilea, cumpliendo la profecía de Isaías: “El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande”. Esta luz simboliza la presencia salvadora de Dios que viene a guiar y transformar la vida de todos.
Jesús inicia su predicación con un mensaje claro: “Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos”. La llamada a la conversión no es solo un acto externo, sino una invitación a cambiar el corazón y los hábitos, orientándonos hacia Dios y la vida en plenitud. Su mensaje se acompaña de enseñanza y sanación, mostrando que el Reino de Dios no se limita a palabras, sino que se manifiesta en acciones concretas que alivian el sufrimiento y devuelven la esperanza.
La multitud que lo sigue incluye enfermos, endemoniados y marginados, demostrando que el evangelio es inclusivo y que Jesús atiende a todos, sin distinción. Su cercanía con los más vulnerables nos recuerda que nuestra fe también debe traducirse en solidaridad y compasión hacia quienes sufren.
Reflexión: Hoy somos invitados a ser portadores de esa luz, a dejarnos transformar por la palabra de Dios y a llevar esperanza a quienes viven en “tinieblas” o dificultades. La verdadera conversión implica abrir el corazón a Dios y actuar con amor hacia los demás, siguiendo el ejemplo de Jesús.












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