Evangelio del día
- 3 mar
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En el evangelio de Evangelio de Mateo (23,1-12), Jesús advierte contra la hipocresía de escribas y fariseos que “dicen, pero no hacen”. Invita a la humildad y al servicio, recordando que uno solo es el Maestro y que el que se humilla será enaltecido.

Mt 23, 1-12 • “Ellos dicen, pero no hacen”
En el pasaje de hoy, tomado del Evangelio según San Mateo (Mt 23, 1-12), Jesús dirige una fuerte advertencia a la multitud y a sus discípulos sobre la incoherencia entre la palabra y la acción.
El Señor reconoce la autoridad de los escribas y fariseos, sentados en la cátedra de Moisés, e invita a cumplir lo que enseñan conforme a la Ley. Sin embargo, señala con firmeza su falta de coherencia: “dicen, pero no hacen”. Critica que impongan cargas pesadas a los demás sin estar dispuestos a ayudar, y denuncia su búsqueda constante de reconocimiento, honores y títulos.
Jesús contrapone esa actitud con el modelo del Reino: la humildad y el servicio. Advierte a sus discípulos que no busquen títulos ni privilegios, porque uno solo es el Maestro y todos son hermanos. El verdadero liderazgo, enseña, no se ejerce desde la vanidad, sino desde la entrega.
El mensaje central del Evangelio es claro y exigente: la grandeza ante Dios no se mide por apariencias, sino por la capacidad de servir. “El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”, concluye Jesús, recordando que la autenticidad y la coherencia son la base de la vida cristiana.




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