Las bandas quieren beneficiarse del próximo Consejo de Transición de Haití
- 30 ene
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Haití enfrenta el relevo del Consejo Presidencial de Transición el 7 de febrero en medio del control creciente de pandillas como Viv Ansanm. La violencia, extorsión y violaciones persisten, y la limitada capacidad estatal complica restaurar la seguridad y justicia.

Haití enfrenta un relevo del Consejo Presidencial de Transición en medio de control de pandillas
El 7 de febrero está marcado en el calendario político de Haití como la fecha prevista para el relevo del Consejo Presidencial de Transición (CPT), pero el panorama es altamente incierto. Expertos internacionales advierten que una transición bajo estas condiciones podría agravar la crisis, debido a las pandillas armadas que buscan consolidar su poder territorial e influir en la próxima administración, asegurando incluso amnistías por crímenes cometidos.
Entre las estructuras criminales más poderosas destaca Viv Ansanm, coalición que reúne a las pandillas G-9 y G-Pép, liderada por Jimmy Chérizier, alias Barbecue. Esta alianza mantiene bajo amenaza a Puerto Príncipe, Artibonito y otras comunidades cercanas a la capital, extendiendo su control a las principales carreteras y rutas estratégicas del país.
A principios de 2024, Viv Ansanm sitió la capital provocando la renuncia del primer ministro Ariel Henry, atacando prisiones, edificios gubernamentales y el Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture. Desde entonces, las pandillas han expandido su dominio a la extorsión, narcotráfico y piratería, presentándose como defensores de los “más pobres” frente a las élites.
Expertos del International Crisis Group señalan que las bandas buscan garantizar un indulto por parte de las futuras autoridades, y que recientemente han reforzado su cooperación interna. Como explica Diego Da Rin, “incluso líderes de bandas que se odiaban ahora colaboran, y sus objetivos han evolucionado con el tiempo”.
La violencia de género también ha escalado: según Rosy Auguste Ducéna, directora de la Red de Defensa Nacional de Derechos Humanos, en Puerto Príncipe se registran violaciones colectivas cada dos horas, afectando diariamente a unas 12 mujeres y niñas.
La capacidad estatal para responder es limitada. La Fuerza de Supresión de Pandillas, aprobada por la ONU, comenzará su despliegue en abril y se completará en octubre, reemplazando a la Misión Multinacional de Seguridad cuyo mandato expiró en 2024. Sin embargo, la población desconfía del impacto de estas medidas, dado que el sistema judicial haitiano tiene poca capacidad para procesar a miles de pandilleros y mantenerlos en prisión.
Analistas advierten que muchos miembros de las bandas también son víctimas de la marginalización social, lo que dificulta cualquier estrategia de desmovilización. Para recuperar el control territorial y ofrecer alivio a las comunidades, el International Crisis Group insta a que los aliados internacionales provean recursos suficientes y que, una vez restablecido el equilibrio, las autoridades inicien diálogos con las pandillas para mitigar la violencia y romper los vínculos entre delincuencia y élites.
En suma, Haití se enfrenta a un relevo político crítico en un contexto de violencia y fragilidad institucional, con desafíos que van desde la seguridad ciudadana hasta la reconstrucción del Estado de derecho.
Suero Acosta, I. (2026, 29 de enero). Pandillas armadas en Haití: crisis y el futuro del Consejo Presidencial. Diario Libre. https://www.diariolibre.com/actualidad/internacional/2026/01/29/pandillas-armadas-en-haiti-crisis-y-el-futuro-del-consejo-presidencia/3419928




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