Marco Rubio asume un rol crucial con la crisis venezolana, con un ojo puesto en Cuba
- lavegaenaccion
- 7 ene
- 3 Min. de lectura
Marco Rubio, primer secretario de Estado hispano de EE. UU., gana protagonismo tras la captura de Nicolás Maduro. Desde la diplomacia y la seguridad nacional impulsa una línea dura contra la izquierda regional, con Venezuela y Cuba en el centro.

Marco Rubio, en el centro de la ofensiva de EE. UU. sobre Venezuela tras la captura de Maduro
Marco Rubio, primer secretario de Estado de origen hispano en la historia de Estados Unidos, atraviesa el momento más decisivo de su carrera política tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, una operación que ha colocado al senador convertido en jefe de la diplomacia estadounidense en el epicentro de la estrategia regional de Washington.
Durante la comparecencia en la que el presidente Donald Trump reivindicó el ataque en Venezuela, el mandatario se giró en varias ocasiones hacia Rubio para que explicara los pasos a seguir, una señal clara del peso político que ha ganado el funcionario en la actual administración. A sus 54 años, Rubio no solo encabeza el Departamento de Estado, sino que también funge como consejero de Seguridad Nacional, un doble rol que lo mantiene más tiempo en la Casa Blanca que en su propio despacho.
Diplomáticos y expertos latinoamericanos en Washington coinciden en que Rubio es uno de los políticos estadounidenses con mayor dominio de los asuntos hemisféricos, fruto de más de una década vinculado a comisiones clave de política exterior e inteligencia en el Senado. Su trayectoria ha estado marcada por una agenda dura contra los gobiernos de izquierda en América Latina, a los que considera una amenaza para la estabilidad regional, con Venezuela y Cuba como ejes centrales.
Ese enfoque encontró terreno fértil con el regreso de Trump a la Casa Blanca y su visión confrontativa de la política exterior. La reciente estrategia de seguridad nacional, que dedica un espacio significativo a América Latina, refleja ese giro. Analistas advierten que países aliados de Caracas podrían convertirse en los próximos objetivos de presión diplomática y económica.
Aunque Rubio atribuye públicamente el liderazgo de estas decisiones a Trump quien lo atacó con dureza durante las primarias republicanas de 2016, su influencia dentro del gobierno es hoy incuestionable. Tras aquella derrota, el senador emprendió un prolongado proceso de reposicionamiento político que lo llevó a profundizar en los principales dosieres internacionales.
Críticos provenientes de administraciones demócratas cuestionan sus ambiciones presidenciales y su cercanía con Trump, pero aliados destacan su disposición a romper moldes, como cuando ofreció una rueda de prensa casi íntegramente en español a finales de 2025. Rubio insiste en que no será candidato en 2028 y que el elegido será el actual vicepresidente, JD Vance.
Para Rubio, el objetivo estratégico va más allá de Venezuela. La caída del chavismo es vista por su entorno como un paso clave para forzar una transición política en Cuba, país del que emigraron sus padres antes de la Revolución de 1959. Sin embargo, expertos advierten que el desafío inmediato es enorme: reconducir el futuro de una Venezuela profundamente golpeada por la crisis económica y política.
Con la captura de Maduro, Rubio asume ahora una apuesta de alto riesgo. El éxito o fracaso de esta estrategia no solo marcará el rumbo de Venezuela, sino también el legado político del funcionario hispano más influyente en la historia reciente de Estados Unidos.
AFP. (2026, 7 de enero). Marco Rubio asume un rol crucial con la crisis venezolana. Diario Libre. https://www.diariolibre.com/usa/actualidad/2026/01/07/marco-rubio-asume-un-rol-crucial-con-la-crisis-venezolana/3396785












Comentarios