Salmo del día
- hace 9 horas
- 1 Min. de lectura
El salmo invita a todas las naciones a alabar al Señor y proclamar su Evangelio. Reconoce su misericordia y fidelidad eternas. Es un llamado universal a la adoración y a anunciar la buena nueva con fe en todas las generaciones

El salmista invita a proclamar el Evangelio a todas las naciones
El Salmo responsorial de este día, tomado del Libro de los Salmos (Sal 116), es una breve pero contundente exhortación a la alabanza universal y a la proclamación del mensaje de Dios en todo el mundo.
Con el estribillo “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”, el texto destaca el llamado a extender el anuncio de la fe a todas las naciones y pueblos, subrayando su carácter universal y misionero.
El salmista invita a alabar al Señor sin distinción de fronteras ni culturas, afirmando que todos los pueblos están llamados a reconocer su grandeza y a participar en la alabanza.
En la segunda parte del salmo, se resalta el fundamento de esa invitación: la misericordia firme de Dios y su fidelidad eterna hacia la humanidad. Este mensaje refuerza la idea de un amor divino constante, que sostiene y acompaña a los creyentes a lo largo del tiempo.
El texto concluye reafirmando la estabilidad del compromiso de Dios con su pueblo, destacando su fidelidad como una realidad que permanece para siempre.




Comentarios