Salmo del día
- 27 ene
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El salmo celebra la llegada del Rey de la gloria, invitando a abrir puertas y corazones al Señor. Dios es presentado como héroe poderoso y Señor de los ejércitos, digno de alabanza y honor.

Reflexión del Salmo 23 (24), centrada en el miércoles 28
Reflexión del Salmo
El salmo de hoy es una proclamación solemne y llena de fuerza: Dios es el Rey de la gloria. La imagen de los portones que se abren nos invita a algo más profundo que un gesto litúrgico: es una llamada a abrir el corazón, a dejar que el Señor entre plenamente en nuestra vida.
El salmista no presenta a un rey distante, sino a un Dios cercano y poderoso, “héroe valeroso” y “Dios de los ejércitos”, que protege, acompaña y libra las batallas de su pueblo. Reconocerlo como Rey implica confiar en Él incluso en medio de las luchas diarias.
Hoy somos invitados a preguntarnos:
¿qué puertas siguen cerradas en nuestra vida?,
¿qué miedos, dudas o resistencias no hemos entregado a Dios?
Cuando permitimos que el Señor entre, Él transforma, fortalece y da sentido. Abrirle las puertas es dejar que su gloria habite en nosotros y gobierne nuestras decisiones, palabras y acciones.




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