Salmo el día
- lavegaenaccion
- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
El salmo proclama la grandeza de Dios y la dignidad del ser humano, creado con gloria y autoridad sobre la obra divina. Todo lo creado queda bajo su cuidado como signo de amor y responsabilidad confiada por el Señor.

El Salmo 8 resalta la dignidad humana y la autoridad confiada por Dios
En la liturgia proclamada este miércoles, el Salmo Responsorial (Sal 8, 2a.5-9) centra su mensaje en la grandeza de Dios y en la dignidad que concede al ser humano dentro de la creación. Con un lenguaje poético y contemplativo, el texto invita a reflexionar sobre el lugar del hombre en el mundo y su responsabilidad frente a las obras creadas.
“El salmo plantea una pregunta fundamental: ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él?”, una expresión que subraya la pequeñez humana frente a la inmensidad divina, pero que al mismo tiempo destaca el valor que Dios le otorga. Lejos de presentar al ser humano como insignificante, el texto afirma que ha sido hecho “poco inferior a los ángeles” y coronado de “gloria y dignidad”.
El estribillo, “Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos”, conecta la lectura con una interpretación cristológica, en la que la autoridad sobre la creación se entiende plenamente realizada en Jesucristo. Desde esta perspectiva, el salmo no solo recuerda el dominio confiado al hombre, sino que lo orienta hacia un ejercicio responsable, guiado por el ejemplo del Hijo de Dios.
La enumeración de rebaños, animales del campo, aves del cielo y peces del mar refuerza la idea de una creación ordenada y confiada al cuidado humano. En un contexto contemporáneo marcado por debates sobre el medio ambiente y la relación del hombre con la naturaleza, este pasaje bíblico adquiere una resonancia particular, al llamar a una administración consciente y respetuosa del mundo creado.
Así, el Salmo 8 se presenta como un canto de alabanza que combina humildad y responsabilidad: reconoce la grandeza divina, exalta la dignidad humana y recuerda el compromiso ético que implica tener “el mando sobre las obras de sus manos”.












Comentarios