top of page
  • Facebook
  • Instagram
  • WhatsApp
  • X

Santo del dia

  • lavegaenaccion
  • 12 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

La Virgen de Guadalupe se apareció a Juan Diego en 1531, dejando su imagen en la tilma como signo para el obispo. Su mensaje unió fe y dignidad indígena. Millones peregrinan hoy a su santuario en México.



La Virgen de Guadalupe: devoción, historia y milagro en el corazón de México

Este 12 de diciembre, millones de fieles de América y del mundo celebran a la Bienaventurada Virgen María de Guadalupe, cuya aparición en 1531 marcó un punto de inflexión espiritual, cultural y social en el México recién conquistado. La memoria litúrgica recuerda el encuentro entre la Madre de Dios y Juan Diego Cuauhtlatoatzin, un indígena convertido al cristianismo, en un tiempo de violencia, división y profunda vulneración de la dignidad humana, especialmente entre los pueblos originarios.


Entre el 9 y el 12 de diciembre de aquel año, según la tradición, la Virgen se presentó como la “Madre del verdadero Dios”, eligiendo a Juan Diego como su mensajero para solicitar la construcción de un santuario en el cerro del Tepeyac. Sin embargo, el obispo de México dudó de su testimonio, llevando a la Señora a ofrecer una señal definitiva.


La mañana del 12 de diciembre de 1531, en pleno invierno, crecieron milagrosamente rosas frescas y perfumadas en el árido terreno del Tepeyac. Juan Diego las recogió en su tilma, un humilde tejido de fibras de agave. Al desplegarla ante el obispo, no solo cayeron las flores: en la superficie del manto apareció impresa la imagen de la Virgen de Guadalupe, representada como una joven indígena, lo que desde entonces le otorgó el título popular de “la Virgen morenita”.


La figura, revestida con túnica roja y rodeada de rayos de sol, se sostiene sobre la luna creciente, acompañada por un ángel. El manto se ha convertido en objeto de numerosas investigaciones científicas: ampliaciones de alta precisión han permitido identificar imágenes microscópicas en los ojos de la Virgen, entre ellas un grupo familiar indígena y, en el ojo izquierdo, la figura del obispo ante quien Juan Diego abrió la tilma.


La mirada de Guadalupe, según la tradición, se dirige especialmente hacia los pobres, los oprimidos y los que sufren. El santuario que pidió construir hoy la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, inaugurada en 1976 es el destino religioso más visitado del continente americano. Allí se conserva la tilma original, convertida en símbolo de fe, identidad y esperanza para millones.


Juan Diego fue canonizado el 31 de julio de 2002 por el papa Juan Pablo II, quien reconoció el profundo significado evangelizador y humanizador del acontecimiento guadalupano.


En esta fecha, la Iglesia universal recuerda no solo un milagro, sino también un mensaje de consuelo y cercanía divina hacia quienes más padecen, un llamado a la dignidad y a la unidad que sigue vigente casi cinco siglos después.

Comentarios


© 2025 Creado por Red Estelar Media Group

Contacto

Privacidad

Cookies

Condiciones

bottom of page