Santo del día
- lavegaenaccion
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San Marcelo I fue papa entre 308 y 309, en tiempos de persecución. Defendió la misericordia de la Iglesia al readmitir a los lapsi tras penitencia. Fue rechazado por rigoristas y murió mártir en el exilio.

San Marcelo I, papa y mártir: la misericordia como rostro de la Iglesia perseguida
La Iglesia recuerda este sábado a San Marcelo I, papa y mártir, cuyo breve pontificado, entre los años 308 y 309, estuvo marcado por uno de los periodos más duros de persecución contra los cristianos en el Imperio romano, bajo los emperadores Diocleciano y Galerio.
Marcelo asumió el gobierno de la Iglesia en un contexto de profunda crisis. Las persecuciones habían dejado comunidades diezmadas y divididas, especialmente por la situación de los lapsi, cristianos que, por miedo o presión, habían abjurado de su fe durante la represión imperial. Mientras sectores rigoristas defendían su exclusión definitiva, el papa optó por un camino distinto: el de la misericordia.
Fiel a una visión pastoral, San Marcelo I permitió la readmisión de los lapsi a la comunidad cristiana, siempre que realizaran un proceso de penitencia sincera. Esta decisión, que reflejaba un rostro compasivo y reconciliador de la Iglesia, generó fuertes tensiones internas y una dura oposición de los grupos más intransigentes.
La situación se agravó hasta provocar disturbios y divisiones en Roma, lo que llevó a las autoridades imperiales a intervenir. Marcelo fue desterrado y condenado al exilio, donde murió a causa de los malos tratos y las duras condiciones impuestas, sellando así su testimonio con el martirio.
San Marcelo I es venerado como mártir y ejemplo de pastor que, incluso en medio de la persecución y el conflicto, defendió la misericordia como camino de unidad y fidelidad al Evangelio. Su memoria se asocia de manera especial a la Basílica de San Pablo Extramuros, uno de los grandes templos de la cristiandad romana, donde la Iglesia continúa proclamando el mensaje de reconciliación que marcó su pontificado.












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