top of page
  • Facebook
  • Instagram
  • WhatsApp
  • X

Santo del día

  • lavegaenaccion
  • 11 dic 2025
  • 1 Min. de lectura

San Dámaso I preservó la memoria de los mártires identificando y decorando sus tumbas, defendió el primado de Roma y encargó a san Jerónimo la traducción de la Biblia al latín. Su pontificado dejó una huella decisiva en la Iglesia.



San Dámaso I, papa: defensor del primado romano y guardián de la memoria de los mártires

San Dámaso I, quien ocupó la Sede de Pedro entre los años 366 y 384, es recordado como una de las figuras más influyentes de la Iglesia antigua. Su pontificado destacó por la firme defensa del primado de Roma y por un esfuerzo decisivo en la conservación de la memoria de los mártires, en una época en que sus tumbas corrían riesgo de desaparecer en el olvido.


Preocupado por resguardar la historia de la primera Iglesia, Dámaso promovió una intensa labor de identificación y ornamentación de los sepulcros de los mártires. Cada tumba localizada era enriquecida con epígrafes poéticos, muchos escritos por él mismo, que narraban la vida, testimonio y sacrificio del difunto. Gracias a este trabajo sistemático, hoy se conserva un valioso patrimonio arqueológico y espiritual en las catacumbas romanas.


Otro de los hitos de su pontificado fue la relación estrecha con san Jerónimo, a quien Dámaso encomendó la monumental tarea de traducir la Biblia al latín, un proyecto que daría origen a la Vulgata, texto que marcaría la liturgia y la teología cristiana durante siglos.


San Dámaso I murió el 11 de diciembre del año 384 y es venerado como un Papa que consolidó doctrinas fundamentales, fortaleció la autoridad de Roma y preservó la memoria de los primeros testigos de la fe.

Comentarios


© 2025 Creado por Red Estelar Media Group

Contacto

Privacidad

Cookies

Condiciones

bottom of page