La popularidad de las inyecciones para adelgazar ha abierto las puertas a una práctica preocupante: el uso y la aplicación de estos medicamentos sin una evaluación clínica adecuada, sin verificar las contraindicaciones y, en ocasiones, sin la intervención de un médico que determine si el tratamiento es apropiado para el paciente.

La pérdida de peso no puede convertirse en un negocio en el que se priorice la apariencia física por encima de la salud. Estos fármacos requieren indicación médica, evaluación individualizada y seguimiento profesional para identificar posibles efectos adversos, ajustar el tratamiento cuando corresponda y actuar oportunamente ante cualquier complicación.

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No todo establecimiento que ofrece tratamientos para adelgazar está capacitado para manejar medicamentos que requieren supervisión médica. La sociedad debe comprender que la administración de estos fármacos no es un procedimiento que deba tomarse a la ligera ni delegarse en personas sin la preparación y las competencias sanitarias correspondientes.

Un llamado a la población

La Dra. Mayreny Taveras hace un llamado a la población a no poner su salud en manos de la improvisación, a verificar la procedencia de los medicamentos y a exigir una evaluación médica antes de iniciar cualquier tratamiento farmacológico para la pérdida de peso.