Evangelio del día
- 18 abr
- 1 Min. de lectura
Los discípulos enfrentan una tormenta en el mar cuando ven a Jesús de Nazaret caminando sobre las aguas. Él los calma diciendo “Soy yo, no temáis”, y la barca llega a tierra.

Jesús camina sobre el mar y tranquiliza a sus discípulos en medio de la tormenta
En una escena recogida en el Evangelio según San Juan (Jn 6, 16-21), los discípulos de Jesús vivieron un episodio de gran tensión durante una travesía nocturna hacia Cafarnaún, cuando el mar se agitó debido a un fuerte viento.
Según el relato bíblico, los discípulos habían embarcado al caer la tarde y avanzaban en medio de la oscuridad, mientras Jesús aún no se había unido a ellos. Las condiciones en el lago se tornaron difíciles debido a la intensidad del viento y el oleaje.
Tras haber remado varios kilómetros, los discípulos observaron una figura acercándose a la barca caminando sobre el agua, lo que les provocó temor ante la inesperada aparición.
Sin embargo, la figura se identificó diciendo: “Soy yo, no teman”, palabras atribuidas a Jesús, que transmitieron calma a los discípulos en medio de la situación.
El relato concluye señalando que los discípulos intentaron recibirlo en la embarcación, pero esta llegó de inmediato a la orilla del destino previsto.
El pasaje es interpretado por la tradición cristiana como un signo del poder de Jesús sobre la naturaleza y una enseñanza sobre la confianza en medio de las dificultades.




Comentarios