top of page
  • Facebook
  • Instagram
  • WhatsApp
  • X

Evangelio del día

  • 18 abr
  • 1 Min. de lectura

Los discípulos enfrentan una tormenta en el mar cuando ven a Jesús de Nazaret caminando sobre las aguas. Él los calma diciendo “Soy yo, no temáis”, y la barca llega a tierra.



Jesús camina sobre el mar y tranquiliza a sus discípulos en medio de la tormenta

En una escena recogida en el Evangelio según San Juan (Jn 6, 16-21), los discípulos de Jesús vivieron un episodio de gran tensión durante una travesía nocturna hacia Cafarnaún, cuando el mar se agitó debido a un fuerte viento.


Según el relato bíblico, los discípulos habían embarcado al caer la tarde y avanzaban en medio de la oscuridad, mientras Jesús aún no se había unido a ellos. Las condiciones en el lago se tornaron difíciles debido a la intensidad del viento y el oleaje.


Tras haber remado varios kilómetros, los discípulos observaron una figura acercándose a la barca caminando sobre el agua, lo que les provocó temor ante la inesperada aparición.


Sin embargo, la figura se identificó diciendo: “Soy yo, no teman”, palabras atribuidas a Jesús, que transmitieron calma a los discípulos en medio de la situación.


El relato concluye señalando que los discípulos intentaron recibirlo en la embarcación, pero esta llegó de inmediato a la orilla del destino previsto.


El pasaje es interpretado por la tradición cristiana como un signo del poder de Jesús sobre la naturaleza y una enseñanza sobre la confianza en medio de las dificultades.

Comentarios


© 2025 Creado por Red Estelar Media Group

Contacto

Privacidad

Cookies

Condiciones

bottom of page