Evangelio del día
- hace 2 horas
- 2 Min. de lectura
EE. UU. e Irán buscan retomar conversaciones en Pakistán para frenar la guerra, sin diálogo directo confirmado. La tregua es frágil, con tensiones en Líbano y nuevos ataques. El conflicto sigue impactando vidas y economía global.

Jesús se presenta como la “puerta” hacia la vida plena en su enseñanza a los discípulos
En el pasaje del Evangelio de Juan (Jn 10, 1-10), Jesús se define a sí mismo como “la puerta de las ovejas”, una afirmación con la que profundiza en su papel como guía y salvador, en contraste con quienes actúan con engaño y buscan perjudicar a los demás.
Durante su intervención, el maestro explicó que quien no entra por la puerta en el aprisco, sino que intenta acceder por otro lugar, es “ladrón y bandido”. En cambio, el verdadero pastor es reconocido por las ovejas, que escuchan su voz y lo siguen, estableciendo una relación basada en la confianza y el conocimiento mutuo.
Ante la incomprensión de sus oyentes, Jesús reiteró el mensaje con mayor claridad: “Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará y encontrará pastos”. Con esta expresión, subraya que el acceso a la salvación y a una vida plena se alcanza a través de su enseñanza y seguimiento.
El discurso también plantea un contraste directo entre el bien y el mal. “El ladrón no entra sino para robar, matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante”, afirmó, resaltando la diferencia entre quienes destruyen y quien ofrece plenitud.
Esta enseñanza forma parte de las parábolas y comparaciones utilizadas por Jesús para transmitir su mensaje, destacando la importancia de discernir entre las distintas voces y optar por aquellas que conducen al bien y a la vida.




Comentarios