Salmo del día
- 14 abr
- 1 Min. de lectura
El salmo proclama la majestad y poder del Señor, cuyo reinado es firme y eterno. Su trono permanece desde siempre y sus mandatos son fieles, destacando la santidad que llena su casa por siempre.

Salmo responsorial: Dios reina con poder y eternidad
El Salmo 92 proclama la grandeza y soberanía de Dios, destacando su poder, su firmeza y su eternidad. Desde sus primeras palabras, se eleva una alabanza que reconoce al Señor como Rey del universo, revestido de majestad y autoridad absoluta.
“El Señor reina, vestido de majestad”, expresa la certeza de que Dios gobierna con poder y justicia. Su dominio no es pasajero ni frágil, sino sólido e inquebrantable. Así como el mundo permanece firme, también su trono está establecido desde siempre, recordando que su presencia trasciende el tiempo.
El salmista resalta además la fidelidad de sus mandatos, que son seguros y dignos de confianza. En medio de la incertidumbre humana, la palabra de Dios se presenta como guía firme y constante.
Finalmente, se destaca la santidad como el sello distintivo de la casa del Señor, una santidad que permanece “por días sin término”, reafirmando su carácter eterno.
Este salmo invita a confiar en el poder de Dios y a reconocer su reinado en nuestras vidas, recordando que su autoridad es justa, su palabra es fiel y su presencia es eterna.




Comentarios